DE ROMA ALA REVOLUCION
En el siglo IV adC, la frontera del este de Galia a lo largo del Rin fue cruzada por tribus germánicas, principalmente los francos, de la que deriva el antiguo nombre de “Francie”. La “Francia moderna” debe su nombre al dominio feudal de los reyes capetos de Francia, alrededor de París. Los francos fueron la primera tribu entre los conquistadores germánicos de Europa, después de la caída del imperio romano, en convertirse al Cristianismo, o más bien Arrianismo (el rey Clodoveo hizo lo mismo en 498); así, Francia obtuvo el título de "Hija mayor de la iglesia” (La fille ainée de l'Église), y el país adoptaría esto como justificación para llamarse “el reino más cristiano de Francia”.
La existencia como entidad separada comenzó con el Tratado de Verdún (843), con la división del Imperio Carolingio de Carlomagno en Francia Oriental, Francia Central y Francia Occidental. Francia Occidental comprendía aproximadamente el área ocupada por la Francia moderna, de la que fue precursora.
Los Carolingios gobernaron Francia hasta 987, cuando Hugo Capeto, Duque de Francia y Conde de París, fue coronado rey de Francia. Sus descendientes, la Dinastía de los Capetos, la Casa de Valois, y la Casa de Borbón, unificaron progresivamente el país con una serie de guerras y herencias dinásticas. La monarquía alcanzó su apogeo durante el siglo XVII y el reinado de Luis XIV. En este tiempo Francia poseía la población más grande de Europa (véase Demografía de Francia) y su política, su economía y su cultura influían enormemente en todo el continente. Francia también obtuvo muchas posesiones de ultramar en América, África y Asia. victor delgado m